
El proyecto “Desarrollo de un biocomplejo funcional de estimulación y nutrición vegetal basado en subproductos tropicales para mejorar el rendimiento y productividad del cultivo de arándanos”, impulsado desde la Facultad de Ingeniería y Gestión de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), ha sido seleccionado como uno de los 15 proyectos ganadores del concurso Prociencia – Fortalecimiento de Cadenas de Valor mediante la articulación Academia–Industria.
El proyecto es liderado por el Ing. Jaime Molina Vilchez, jefe del Departamento de Ingeniería, Gestión y Matemática. La coordinación está a cargo de la Ing. Nery Herrera Ambrosio, docente de la facultad, y cuenta con la participación del Ing. Nilson Fernández Barazorda – Centro de Investigación y Estudios de Mercado (CIEM), así como de un equipo de investigadores externos.
Aprovechar residuos para innovar: una propuesta sostenible para el cultivo de arándanos
El Perú se ha consolidado como el principal exportador mundial de arándanos frescos, posicionando a este cultivo como uno de los pilares de la agroexportación nacional. No obstante, la alta demanda ha incrementado la dependencia de estimulantes y fertilizantes sintéticos importados, asociados a elevados costos, limitada compatibilidad con sistemas orgánicos y posibles impactos negativos sobre el suelo. Frente a este escenario, surge la necesidad de desarrollar alternativas sostenibles, locales y alineadas con los principios de economía circular.

La iniciativa plantea el desarrollo de un biocomplejo funcional de estimulación y nutrición vegetal formulado a partir de subproductos tropicales como cáscaras de café, mango y cítricos, ricos en polifenoles, flavonoides, aminoácidos y ácidos húmicos. Diversos estudios han evidenciado que estos residuos contienen compuestos bioactivos beneficiosos para el crecimiento vegetal, incluyendo antioxidantes y metabolitos secundarios con propiedades bioestimulantes. Su incorporación en un biocomplejo orgánico permitiría mejorar la eficiencia en la absorción de nutrientes y aumentar la productividad de cultivos sensibles como el arándano.
El proyecto combina un enfoque científico, tecnológico y ambiental, evaluando la eficacia del biocomplejo en laboratorio, invernadero y campo. A través de la correlación de parámetros fisiológicos, bioquímicos y agronómicos, se busca demostrar su impacto positivo en el rendimiento, la calidad del fruto y la resiliencia del cultivo frente a factores de estrés, como el cambio climático.
Proyección, innovación e impacto en la cadena de valor
Esta innovación responde a una necesidad tecnológica crítica en la cadena de valor del arándano peruano, al ofrecer una alternativa sostenible frente al uso de insumos químicos o bioestimulantes importados. Asimismo, fortalece el enfoque de economía circular al articular a la academia, la industria biotecnológica y el sector agroexportador en un modelo de innovación replicable.
Con esta iniciativa, la UARM reafirma su compromiso con el desarrollo de soluciones tecnológicas sostenibles que contribuyan a mejorar la competitividad del agro peruano, promover la innovación basada en el conocimiento y generar un impacto positivo en el ambiente y en las cadenas productivas del país.