
Se realizó en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM) la ceremonia de reconocimiento y entrega de diplomas a 56 educadores de los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR) que culminaron satisfactoriamente el curso “Metodologías activas en la intervención socioeducativa del adolescente en conflicto con la ley penal”. La iniciativa se desarrolló en el marco del convenio entre la UARM y DVV International, así como de la alianza que DVV International mantiene con el Programa Nacional de Centros Juveniles (PRONACEJ).
Del aprendizaje a la práctica
El curso tuvo una duración de 40 horas y estuvo orientado a fortalecer las capacidades de los educadores para diseñar, aplicar y evaluar intervenciones socioeducativas mediante metodologías activas. La propuesta formativa combinó contenidos conceptuales con su aplicación práctica.
Los participantes diseñaron secuencias formativas, recibieron asesoría y retroalimentación y llevaron sus propuestas a la práctica con adolescentes. Posteriormente, reflexionaron sobre los resultados obtenidos, las dificultades encontradas y las posibilidades de mejora.

Uno de los componentes del proceso fue el trabajo con el arte, la cultura y el deporte como recursos con intencionalidad socioeducativa. Estas herramientas fueron vinculadas con el desarrollo de habilidades socioemocionales, la convivencia y el trabajo sobre conductas observables. El uso de estos recursos permitió abordar las experiencias educativas desde metodologías que articulan el aprendizaje con actividades desarrolladas en los propios espacios de intervención.
Una ceremonia que también mostró el trabajo de los centros
La jornada reunió a representantes de las instituciones participantes, educadores y adolescentes de los centros juveniles. Como parte de la ceremonia, adolescentes del CJDR Lima y del CJDR Santa Margarita realizaron presentaciones de danza, incorporando expresiones artísticas desarrolladas desde los propios centros. Asimismo, los bocaditos compartidos durante la actividad fueron elaborados en los CJDR, sumando al encuentro una muestra del trabajo que se desarrolla en estos espacios.
Fortalecer a quienes acompañan
La entrega de diplomas reconoció la culminación del proceso formativo por parte de los 56 educadores y su participación en una experiencia orientada al fortalecimiento de la intervención socioeducativa dirigida a adolescentes. La formación de quienes desarrollan esta labor constituye un componente relevante para generar experiencias educativas significativas y responder a los desafíos que plantea el acompañamiento de adolescentes en contextos complejos.
La experiencia desarrollada en este curso pone en evidencia el papel de la educación como una herramienta para acompañar procesos de aprendizaje, ampliar oportunidades y contribuir a la construcción de nuevas trayectorias. Desde esta perspectiva, la intervención socioeducativa requiere profesionales capaces de diseñar experiencias de aprendizaje, llevarlas a la práctica y reflexionar sobre sus resultados para identificar nuevas posibilidades de intervención.